Menú:

Categorías:

Archivos:

Enlaces:

Inxtalia. Mobiliario Inox.
Muy interesante
Guadalinex
Escritores
Andalunet
Taller de escritura
Wikipedia
Facebook
Validar XHTML
Validar CSS

Blogs amigos:

No todo el monte es orégano
Existir es Resistir
La Casa de Sokar
Obliviamare
Importantista

XML Feed:

Entradas (RSS)

Últimos comentarios:

Taquicardia platónica

Entrada el jueves 26 febrero 2009 a las 9:25 por Marga

"Este tipo de sentimiento, en el que prima la atracción espiritual sobre la sensual, toma su nombre de las ideas de Platón. En sus Diálogos, el filósofo definió una emoción basada en el amor a la belleza que, según él, surge entre un hombre y un muchacho. Para los neoplatónicos renacentistas, el amor ideal sólo se siente tras comprender que la belleza es más perfecta cuanto más se aparta de la materia corruptible. Y hoy se entiende por amor platónico la relación en la que las circunstancias impiden practicar sexo, pero este está presente, aunque sólo sea en las fantasías eróticas de una de las partes." (Muy Interesante)

Y digo yo... ¿para qué sirve un amor platónico? ¿Por qué casi todos hemos tenido -o tenemos- un amor idealizado en algún recodo oscuro de nuestra mente? ¿Esto nos hace bien... o nos tortura inutilmente?

Ahora mismo, en esta época de mi vida no sufro (y digo bien) de amor platónico, pero este concepto dramático me acompañó durante un tiempo en la adolescencia. Varios años. Todo el contacto que mantuve con este chico, ignorante de mi fatalidad, fue el de un par de bailes en la discoteca... Suficiente para recrear toda una vida de empalagosa felicidad juntos... Afortunadamente, el platónico -el malote que a mí me correspondía- se declaró y casó con otra, de la que ahora está separado...

Pero cuando hemos coincidido casualmente en el ascensor de mi antiguo domicilio (éramos vecinos), ya en mi situación personal actual, el corazón -que ya lo había olvidado y enterrado- ha vuelto a latir a mil por hora y mis mejillas han tomado más color que el de un turista alemán, veraneante en Mazagón, en pleno agosto... Es algo que únicamente me ha sucedido con este señor. Pienso que se debe a una situación inconclusa, en un periodo de tiempo difícil y dentro de una mente fantasiosa como la mía.

Por suerte, no tengo ya necesidad de volver al Barrio de la Macarena donde residía (y donde vive él, de nuevo con sus padres...), ya que mi madre cambió su domicilio hace un par de años. El entierro, ahora, es definitivo e irreversible, así como la idea platónica recurrente en algunos sueños...

No obstante, tengo que agradecerle algo. A pesar de las editoriales. A pesar de que, probablemente, algún perito de sus departamentos de lectura haya pensado -para sí- que la historia es poco consistente y fantástica (despectivamente entendido), increíble y nada realista...

Gracias a él se escribió Evocación, e independientemente de que algún día este libro vea la luz, a mí me sirvió y mucho. Una vez concluída la novela, las pesadillas terminaron... para siempre.


Incluido en Literatura (RSS), Opinión (RSS), Personal (RSS)